Lo primero es mantener la calma para proporcionar tranquilidad a nuestros perros y gatos. En estado de shock o ante una emergencia, los animales perciben nuestra angustia y esto puede empeorar su estado.
Para identificar una urgencia, se debe observar con atención los síntomas que presente el animal: dificultad respiratoria, convulsiones, sangrado activo, traumatismos, pérdida de consciencia, o incapacidad de orinar o defecar.